HISTORIA DEL VALLE DE "LOS ALTARES"

 Los primeros habitantes de la Patagonia fueron los chonik como se llamaban a sí mismos los tehuelches, y que significa "nosotros los hombres". La población nativa de la provincia de Chubut, en una época muy numerosa, pertenecía al grupo tehuelche, conformado por hombres y mujeres vigorosos, adaptados al riguroso clima patagónico, Los navegantes de la expedición de Magallanes los llamaron "patagones" por las enormes huellas que dejaban sus pies envueltos en cueros de guanaco. De esa denominación derivó el nombre actual de toda la región. Los tehuelches eran nómades y basaban su economía en la recolección de frutos y en la caza de guanacos y ñandúes, A fines del siglo XVIII, los hábitos de vida de estos aborígenes se vieron alterados por la llegada desde Chile de los araucanos, indios belicosos que huían de los colonizadores hispánicos. Los araucanos invadieron los dominios de los tehuelches y pelearon con ellos durante más de un Siglo. Finalmente, y debido en parte a su débil estructura social, los tehuelches se sometieron a los araucanos, después de ser casi aniquilados en batallas muy cruentas. Los sobrevivientes, en su mayoría mujeres y niños acabaron por mezclarse con el pueblo invasor.

La primera incursión del hombre blanco en tierras chubutenses se registró en el ano 1535 con la llegada del portugués Simón de AlcazabaL navegante al servicio de la corona española, quien en una expedición se adentró en el territorio hasta descubrir los cauces de los ríos Chubut y Chico.

En la segunda mitad del siglo XIX, comenzó a tener importancia el ganado ovino para abastecer la cada vez mayor producción textil europea, y el ganado vacuno dada la aparición de los barcos frigoríficos que podían trasladar dicha carne hacia diferentes puntos del mundo con cierto grado de eficiencia. De esta manera, surgió como prioritaria, la necesidad de acopiar el mayor número de hectáreas posibles, para así también hacer desaparecer las fronteras internas de un país que ya se había dado su Constitución en 1.853.

En la presidencia de Nicolás Avellaneda (1874-1880), el llamado problema del indio comenzó a finiquitarse. Su primer ministro de Guerra Adolfo Alsina, inició su plan de avanzar la línea de frontera tomando y asentando fuertes y fortines en los lugares claves, a partir de los cuales se levantarían poblaciones. Esta nueva línea de fronteras se comunicaría con Buenos Aires mediante el telégrafo y estaría ayudada en su defensa por un gran foso de dos metros de profundidad para dificultar los malones, particularmente el arrío de ganado hacia sus bases. Entre 1876-1877 quedó establecida una nueva frontera con nuevos fuertes erigidos en Trenque Lauquen, Guaminí, Carhué y Puán.

Para el joven general Julio Argentino Roca esta política para con el indio no le parecía adecuada. Su proposición consistía en localizar a los aborígenes en sus tolderías e iniciar una guerra ofensiva continuada y sistemática. A fines de 1877 moría Alsina y Roca ocupaba su puesto, poniendo en marcha en su plan. Una primera campaña se llevó a cabo en 1878 y la segunda al año siguiente.

En Julio de 1879 todo había terminado. Muchos aborígenes lograron huir hacia la Patagonia, y otros tantos lograron cruzarla. 14000 aborígenes fueron capturados, trasladándolos a la fundación de alejadas colonias, incorporándolos a la Marina de guerra, tomándolos como sirvientes, destinándolos como trabajadores forzados a la Isla Martín García, a donde fueron a parar unos 800 ranqueles para picar adoquines para las calles de Buenos Aires. Por cierto, nada sabemos de la cantidad de indios que murieron en combate, fusilados, o muertos de hambre, o por alguna enfermedad mortal ( cólera, fiebre amarilla o viruela).

Los pocos que sobrevivieron, iniciaron una etapa nada feliz: la marginación. Y con ella comenzó no sólo su desaparición física, sino también su desaparición cultural.”

Resumen extraído de http://www.oni.escuelas.edu.ar/2002/buenos_aires/ultimo-malon/campania.htm

Desde los comienzos de la conquista, muchas expediciones provenientes de España recorrieron el territorio; sin embargo, la colonización definitiva del extremo austral argentino se concretó a partir de la llegada de la inmigración galesa, el 28 de julio de 1865.

Mirando hacia atrás, el primero que cuenta su paso por Los Altares, es un científico suizo, allá  por 1865, quien habla de la formación estratificada de esas terrazas aluvionales.

Según una ley promulgada el 16 de octubre de 1884, se organizaron los territorios patagónicos, y se creó, entre otras, la gobernación del Chubut. El primer gobernador fue el teniente coronel Luis Jorge Fontana.

IMAGENES DEL VALLE DE LOS ALTARES (TRES GALERIAS)